¿Realmente se puede predecir el futuro?
Actualmente, existe el debate en relación a la famosa “bola de cristal” que utilizan los economistas para predecir el futuro mediante estimaciones y proyecciones en base a valores o datos iniciales, como las proyecciones de la tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de una economía en particular. En este sentido, lo concerniente a los planes de negocio y su importancia para explicar el futuro de un negocio, se enmarcan dentro de este debate, por lo que la pregunta central es la siguiente: ¿Los planes de negocio pueden predecir lo que pasará con un negocio en el futuro?; para responder a esta interrogante, es necesario primero definir qué es un plan de negocio.
Un plan de negocio es un documento en donde se detalla la forma en que se va a desarrollar un negocio determinado; en este documento se especifican la idea de negocio, los objetivos, el mercado potencial, los principales competidores, la descripción de los productos o servicios ofertados, las estrategias de marketing, los recursos a emplear, el análisis de la factibilidad económica y financiera del negocio, entre otros aspectos. Asimismo, un plan de negocio es un análisis ex-ante, ya que no se cuenta con información de los años posteriores al año inicial del negocio, por lo que se realiza una proyección en base a datos iniciales.
En relación a la interrogante principal, uno de los principales factores que permiten que un plan de negocios pueda predecir lo que va a pasar en el futuro con un negocio, es la elaboración del análisis económico-financiero en base a un escenario pesimista. Un escenario pesimista se relaciona estrechamente con la consideración de costos incrementales como los gastos generales, de personal, operativos y administrativos; de igual forma, este escenario se vincula directamente con una tasa de interés elevada, un crecimiento conservador del nivel de ventas y precios, una baja participación de mercado, entre otros aspectos.
En este sentido, dado que la realidad implica un mejoramiento o empeoramiento de las previsiones normales sobre la rentabilidad de un negocio, la consideración de un escenario pesimista para la construcción de un plan de negocio cubre todos los escenarios posibles que se puedan experimentar en la realidad. En efecto, si el negocio es rentable incluso en condiciones pesimistas o en el peor de los casos posibles, por ende, será aún más rentable en condiciones normales y optimistas.
En el caso de las proyecciones del producto agregado, se deben tomar en consideración la estacionalidad de las variables en cuestión, así como el número de observaciones disponibles para la estimación; de igual forma, para la estimación econométrica de la demanda de un bien, se debe asegurar que las variables independientes sean significativas, así como evaluar la significancia conjunta y bondad de ajuste del modelo. Por su parte, en el caso de los planes de negocio, principalmente, se debe realizar el análisis financiero en base a un escenario pesimista para asegurar un buen nivel de predicción. En este sentido, la apertura de un negocio sin la realización de una evaluación ex-ante de la factibilidad de dicho negocio es como hacer un salto al vacío; en efecto, un plan de negocio elaborado en base a un escenario pesimista permitirá que el empresario pueda tener una clara idea de lo que ocurrirá con su negocio en el futuro.
Daniel Narciso Loli
Especialista en Plan de Negocio