Escribir

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Hace algunos años, durante mi etapa de trabajo vinculado a la reducción de la demanda de drogas y la violencia, desarrollamos un programa de capacitación de post grado donde participaron personal de la Policía Nacional del Perú, profesionales del sector Educación, Salud y de diversas organizaciones de desarrollo, y decidimos implementar una metodología que de algún modo asegure que realmente los participantes leían las lecciones y desarrollaban sus trabajos. Nuestra estrategia fue ESCRIBIR.

Hicimos esto, porque ya en ese momento comenzó a hacerse muy habitual el uso de internet y el “copy page”. Recordamos en ese momento que en la escuela hacíamos nuestras tareas escribiendo en nuestros cuadernos, y también en muchos casos en las universidades ocurría lo mismo cuando aún se utilizaba la máquina de escribir.  Sentíamos que era necesario que los profesionales volvieran a reencontrarse con una práctica que hoy en día está quedando de lado y que seguramente tendrá su impacto en cómo evolucionará nuestra sociedad en el futuro.

De esta forma preparamos balotarios con preguntas que debían ser resueltas luego de leer los textos de trabajo. Las respuestas del balotario debían escribirse a mano en cuadernos. Tuvimos toda serie de quejas, sugerencias, reclamos, etc. Sin embargo, no desistimos de la idea. Al finalizar el programa los participantes reconocieron que si habían incorporado mayor conocimiento gracias a la práctica de la lectura y la escritura. Muchas anécdotas relacionadas a ello también surgieron, por ejemplo que los hijos de los participantes les preguntaban porque hacían su trabajo de esa forma, cuando podían utilizar la computadora.

Entendimos entonces lo valioso de la escritura como una forma en que las personas no perdemos contacto con nosotros mismos y aprendemos. Reconozco que el uso de la computadora es totalmente necesario en nuestro mundo actual, sin embargo también debemos recordar que la historia de nuestra sociedad ha sido creada en parte gracias a la escritura, muchas grandes obras literarias fueron escritas a mano, y cuando somos pequeños aprendemos a escribir, no con el objetivo que lo dejemos de lado en el futuro, sino que sea una herramienta que nos ayude.

Investigar tiene que ver mucho con nuestra curiosidad, pero para comenzar tenemos precisamente que registrar nuestras ideas, entonces las debemos escribir. Toma un cuaderno, una hoja de papel y empieza, siempre la primera palabra es difícil pero podrían acabar en algo grande.

 

Autor IDR